La custodia de menores no es un tema baladí. Aunque es un término al que cada vez estamos más acostumbrados en las sociedades del primer mundo, existen muchos casos en los que la investigación de un detective es necesaria en caso de custodia de menores.

De hecho, hay que ser conscientes de que en los últimos años se ha producido un aumento de divorcios en los que existen hijos menores de por medio. Más doloroso es aún si lo progenitores no adoptan ninguna decisión clara al respecto, donde será un juez el que decida si la custodia será compartida o no.

Esta decisión, en ocasiones, no suele ser aceptada por uno de los progenitores, por lo que se suele recurrir a la contratación de un detective privado que investigue el caso de custodia compartida y demuestre, entre otras cuestiones, que la otra parte implicada en el caso, es decir, su ex pareja, no es apta para tener la custodia de los hijos.

Es aquí donde entra en juego el trabajo del investigador privado, que debe tratar de recabar todas las pruebas posibles para demostrar que uno de los progenitores, tal y como afirma la otra parte, no es apta para hacerse cargo de los menores implicados.

Aquí cabe recordar que existen numerosos casos en los que uno de los progenitores realmente no quiere hacerse cargo del menor o menores implicados, pero aún así solicita la custodia compartida para, entre otras cosas, poder ahorrarse pagar la correspondiente pensión alimenticia por sus hijos a su ex pareja. Esto puede desembocar en una situación de abandono o incluso peligro para los menores, por lo que toda persona que sospeche de una situación así debería hacer lo posible por investigarlo e iniciar el pertinente camino judicial si fuese necesario.

Por ello, entre las principales causas que buscan los detectives a la hora de investigar un caso de custodia de menores se encuentran cuestiones como la situación de peligro o de abandono del menor por parte del padre o la madre que comparte la custodia; la desatención del hijo por parte del progenitor; maltrato físico o psicológico al hijo; o trato inadecuado como puede ser frecuentar lugares no aptos para niños, como salones de juegos.

De la misma forma, los investigadores privados, en este tipo de investigaciones también buscan indicios de consumo de droga o alcohol por parte del adulto; una situación económica desfavorable para el menor; un trastorno mental por parte del adulto o, en definitiva, una situación que no sea adecuada para el desarrollo y bienestar del menor.

En esta línea, Gecko Detectives dispone de profesionales altamente cualificados para trabajar en la búsqueda de pruebas que puedan demostrar que uno de los progenitores no es apto para tener la custodia, como puede ser un comportamiento violento con el menor; al tiempo que nuestra agencia de detectives puede aportar la experiencia necesaria para lidiar con estas situaciones. No lo dude y solicite información sin compromiso alguno si necesita que nuestros detectives investiguen un caso de custodia compartida o asesoramiento al respecto.

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